CETM pide controles de alcohol y drogas obligatorios para conductores profesionales

2018-05-15T07:54:56+00:00 14 mayo, 2018|Transporte por carretera|

La CETM (Confederación Española de Transporte de Mercancías) solicita una modificación de la normativa para poder actuar de manera preventiva para mejorar la seguridad vial en carretera, con controles de alcohol y drogas obligatorios para conductores profesionales.

En una de las últimas campañas de la DGT (Dirección General de Tráfico) de control a camiones y autobuses, 116 conductores profesionales fueron denunciados por conducir bajo los efectos del alcohol o de las drogas. Un dato alarmante, según la CETM, que traslada una imagen negativa de un sector “comprometido con la seguridad vial y que, como norma general, cumple escrupulosamente con las normas”.

Tanto la CETM como todas sus organizaciones de transporte asociadas consideran que este tipo de campañas que la DGT realiza para vigilar el transporte son muy positivas y hacen hincapié en la necesidad de modificar la actual normativa para permitir actuar de manera preventiva y poder así impedir que los profesionales conduzcan bajo los efectos de alcohol o drogas.

“Sólo con una política activa en prevención conseguiremos mejorar la seguridad vial del transporte por carretera, al tiempo que eliminamos la inseguridad jurídica a la que se enfrentan las empresas de transporte que no tienen manera de conocer en qué condiciones se encuentran aquellos a quienes confiamos la responsabilidad de conducir un vehículo de gran tonelaje por las carreteras de toda Europa”, destaca el organismo.

Así, las medidas que la CETM solicita poner en marcha “de manera urgente” recogen el establecimiento de un protocolo de reconocimientos médicos periódicos de los conductores profesionales -incluyendo el control de consumo de alcohol y drogas o enfermedades como la apnea del sueño- sin cuya superación no puedan renovar su permiso de conducir; la obligatoriedad de los reconocimientos médicos periódicos en las empresas, además de la posibilidad de realizar, en el ámbito de la empresa, controles de consumo de alcohol y drogas aleatorios. Por último, la organización reclama para las empresas el derecho a conocer el saldo de puntos de sus conductores, con el objetivo de evitar que puedan conducir un vehículo pesado cuando se les retire el permiso de conducir.